Cinismo sin fronteras...

No para las acciones de terror y la brutal invasión paramilitar con que es sometido nuestros territorios, no solo contra los miembros de nuestra Comunidad de Paz, sino además contra la población civil de nuestro entorno geográfico y social, a quienes no solo obligan participar en sus reuniones, sino además les prohíben denunciar su presencia en la zona y les advierte de las cuotas o impuestos que tendrá que pagar todos los habitantes de las veredas del corregimiento de San José a los paramilitares en los próximos días. Muchos no se atreven a denunciar nada por temor a ser asesinados. Los hechos que dejamos a la humanidad y la historia son:

Viviendo bajo el terror y la zozobra para-militar

''...Jamás dejaremos en el olvido la memoria de todos aquellos y aquellas mujeres y hombres que con sus vidas abonaron nuestro camino de resistencia civil pacifica no armada, y no vacilamos al exigirle a paramilitares  y a  las fuerzas armadas del Estado... respeten nuestros espacios de vida y trabajo comunitario, no los queremos en nuestros territorios, déjenos tranquilos, déjenos vivir en el territorio de nuestros ancestros y abuelos, queremos vivir en la tierra que nos pertenece a nosotros y a nuestros pequeños...''

 

Ante el asedio ¿Quien nos podrá proteger?

Acudimos nuevamente a la humanidad y a la historia para dejar constancia de los nuevos hechos de horror a los que somos sometidos continuamente. En un descaro total en presencia del campesinado, de la Defensoría del Pueblo y organismos internacionales la fuerza pública se ha unido en su vinculo criminal con el paramilitarismo en el corregimiento de San José de Apartadó. Aquellos amenazan, torturan obligan a la población civil a trabajar con ellos, asesinan, violan y siembran terror y aquellos otros con una frase arreglan todo ‘’sabemos que aquí están los paramilitares pero nuestro objetivo no son ellos, son ustedes`` manifiesta la fuerza pública. Los hechos son:

 

Torturas, violaciones y asesinatos el pan de cada dia

De nuevo, nuestra Comunidad de Paz deja constancia de los nuevos hechos ante el país y el mundo, al mismo tiempo que el Gobierno Colombiano se niega a aceptar la presencia paramilitar en nuestros territorios. En los últimos días en San José de Apartado los paramilitares asesinaron al joven Yhovani Valle Guerra, violan a una menor, torturan, amenazan, roban gallinas y alimentos de la canasta familias sustento de las familias campesinas, mientras el gobierno se complace desde sus instituciones en afirmar que paramilitares no hay, razón sustentada en la peor infamia que cobra vidas humanas:

 

Paramilitares violan a menor de edad en San Jose de Apartado

Nuevamente nuestra Comunidad de Paz, eleva un clamor a la comunidad nacional e internacional por la grave situación de derechos humanos a la que somos sometidos diariamente nuestra comunidad y la población de nuestro entorno geográfico y social, frente a un Estado que dejó de ser Estado, para convertirse en una maquina de represión social apoyado en su brazo criminal, ya no clandestino, sino público, los paramilitares, los hechos son:

La sordera y ceguera del Estado tenía metas ahora claras: preparar una brutal invasión paramilitar contra todos nuestros asentamientos

El Presidente no ve ni oye nada concreto y sigue fingiendo que vive en un país sin paramilitares; los ministros se hacen los ciegos y los sordos; los órganos de control siguen en su monte Olimpo donde sólo delinquen las Farc; la secretaria jurídica de la Presidencia sigue bloqueando las comunicaciones para el Presidente y desviándolas hacia los victimarios; las demás instituciones se lavan las manos y “no saben nada”, pero tampoco les preocupa que las comunidades de paz sean destruidas.

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