La sordera y ceguera del Estado tenía metas ahora claras: preparar una brutal invasión paramilitar contra todos nuestros asentamientos

El Presidente no ve ni oye nada concreto y sigue fingiendo que vive en un país sin paramilitares; los ministros se hacen los ciegos y los sordos; los órganos de control siguen en su monte Olimpo donde sólo delinquen las Farc; la secretaria jurídica de la Presidencia sigue bloqueando las comunicaciones para el Presidente y desviándolas hacia los victimarios; las demás instituciones se lavan las manos y “no saben nada”, pero tampoco les preocupa que las comunidades de paz sean destruidas.

La tolerancia y unidad de acción entre fuerza pública y paramilitares, sigue desbocada

Nada ha cambiado en San José de Apartadó en el ámbito de la criminalidad estatal. Termina un año y comienza otro, como han pasado ya varias décadas en que sólo se acumula descaro, impunidad, contumacia y desvergüenza en las instituciones de un Estado corrupto y criminal. Nuestra Comunidad de Paz sigue y seguirá dejando constancias de sus padecimientos ante el país y el mundo.

Continua la barbarie, a las victimas se nos considera victimarios

Suenan a todas anchas anuncios de paz, aquí, allí y en todas partes esa es la propaganda y los titulares de la noticia que esta de moda, discursos artificiales al son de la moda son proferidos desde los micrófonos oficiales; mientras la barbarie y la crueldad no cesan en nuestros territorios. De nuevo nuestra Comunidad de Paz deja constancia ante el país y el mundo de los nuevos hechos de la continuada barbarie donde a las victimas se nos es considerada victimarios, estos hechos son:

Páginas